Frase Celebre

"No creas sólo lo que dicen tus ojos.
Sólo muestran limitaciones.
Mira con tu inteligencia, descubre lo que ya sabes
y hallarás la manera de volar". Richard Bach

domingo, 15 de febrero de 2009

La crisis se ensaña con el sector ejecutivo


Ya sabemos que la crisis está afectando a todos los sectores, pero a unos más que a otros, lógicamente. La aviación ejecutiva es uno de los que más está notando esta recesión. Por citar algunos datos os diré que actualmente hay unos 3.300 aviones ejecutivos en venta, de los cuales 2.200 son reactores y 1.100 turbohélices. Podemos añadir a la lista unos 700 helicópteros entre turbinas y pistón. También hay 2.600 aviones ligeros en venta pero estos no los vamos a meter en el mismo saco, ya que pertenecen en su mayoría al sector deportivo y de escuelas.
Cada semana unas 200 nuevas aeronaves pasan a formar parte de esta lista que está batiendo récords históricos muy preocupantes.
Dicen los estadistas que el sector inmobiliario es el más afectado y que tendrán que pasar dos años para que el mercado absorba toda la demanda de pisos en venta que hay actualmente. Ya os digo yo, que la cifra astronómica de aviones en venta que barajamos actualmente no descenderá a posiciones más lógicas hasta pasados por lo menos 5 años.
Por lo tanto, si es verdad que el sector inmobiliario es el más afectado, pero tambien será el que muestre una recuperación más vertiginosa, en cambio, la aviación ejecutiva tardará mucho más en recuperarse debido a una serie de coincidencias que se han dado en estos últimos años y que han provocado esta saturación del mercado.
Los años de crecimiento de la famosa "burbuja inmobiliaria", la alegría con la que los bancos concedían préstamos hipotecarios a diestro y siniestro y la situación de bonanza y abundancia financiera que han vivido los promotores inmobiliarios, han provocado una euforia económica que ha llevado a los inversores a entrar en el negocio aeronáutico temeraria e inconscientemente.
La industria aeronáutica experimentó estos años un "boom" que hizo que los fabricantes duplicaran y triplicaran las cadenas de montajes para cubrir la demanda de aeronaves ejecutivas, además muchos de ellos emprendieron una carrera frenética por ser los primeros en poner en el mercado los famosos VLJ (very light jet), poniendo sobre la mesa grandes partidas presupuestarias en el desarrollo de estas aeronaves con las que pensaban revolucionar la aviación de negocios.
No ha sido así, cuando han empezado a salir del horno estos "reactores muy ligeros" se han encontrado en el exterior con un ambiente desapacible que ha conseguido el costipado de algunos de los fabricantes, llegando incluso a la suspensión de pagos de alguno de ellos, como ha sido el caso de Eclipse.
¿Y ahora qué? Pues nada, ahora cordura.
No era lógico, ni lo que estaba pasando con los reactores ejecutivos, ni el salto al vacio de los fabricantes de VLJ con toda la carga a cuestas.
Ahora, con paciencia y un poco de sal de frutas, tendremos que ir digeriendo todas estas aeronaves que estan en el mercado a la espera de propietario. Y después, una vez solucionado el tapón, se impondrá la lógica, la moderación y el sentido común. Desaparecerán los buscadores de oro entre los operadores aéreos, se extinguirán los brokers cocodrilo, esos que una vez que muerden a un propietario es prácticamente imposible conseguir que lo suelte. También desaparecerán las supercomisiones y trapicheos de los gestores tiburón que tenían como objetivo los grandes propietarios, promotores y constructores que no miraban los precios, deslumbrados por los excelentes números de sus empresas. A todo esto, hay que sumar los bancos, a los que no podemos dejar atrás porque también han colaborado con el desastre, concediendo créditos, leasing, renting, y todo tipo de operaciones financieras sobre las aeronaves que ni ellos mismos se podían creer y que ahora tienen estancadas en el parking trasero del banco a la espera de un nuevo dueño.
Lo único bueno de esta crisis va a ser la experiencia vivida, la reflexión que estamos obligados a hacer de todo esto y la cura de humildad a la que estamos siendo sometidos todos los perjudicados por esta locura de mercado que se creyó dios en algún momento.