Frase Celebre

"No creas sólo lo que dicen tus ojos.
Sólo muestran limitaciones.
Mira con tu inteligencia, descubre lo que ya sabes
y hallarás la manera de volar". Richard Bach

domingo, 27 de noviembre de 2011

El mito del Jet Privado


Hablar de jet privado es hablar de lujo, ostentación y alto poder adquisitivo. Tengo que decir que eso no se corresponde con la realidad.
Hoy en día, el jet privado se ha convertido más en una herramienta de trabajo que en un artículo de lujo.
La inmensa mayoría de las empresas que deciden adquirir uno, lo hacen por necesidad, no para que el presidente o los consejeros delegados se paseen en él.
Por eso, y para derribar el mito del jet privado como sinónimo de lujo, la alta sociedad, la ostentación o el poder, lo primero que tenemos que explicar aquí es, que es exactamente un jet privado.
Para empezar, esta mal denominado "privado" y lo de "jet", en algunos casos, también.
La Real Academia de la Lengua Española lo define así: Jet, (voz inglesa) Reactor (Avión); después dice como segunda definición: Jet, (voz inglesa abreviada de jet set) clase social internacional, rica y ostentosa.
Pero las dos definiciones no tienen ninguna relación, de hecho, paradógicamente, muy poca gente de la llamada "jet set", que suena ya a antiguo y a rancio, tiene un jet privado.
A ver esta: Jet Privado, (def. del pueblo llano) avioncito pequeño con pocas ventanillas que corre que se las pela y que cuesta un pastón. Y en el que siempre vuela Julio Iglesias.
Esta última definición, aunque es una broma irónica, es más exacta.
Las aeronaves, según la ley de navegación aérea, se clasifican en públicas y privadas. Públicas serían las aeronaves del estado, de emergencias, rescate, ambulancia, misiones humanitarias, militares, transporte de personalidades, etc. Las privadas, el resto.
Por lo tanto, una aeronave de la compañía Air Europa es privada, y una aeronave de Iberia, aunque participada minoritariamente por dinero público, también.
En cuanto a la palabra jet, se refiere al tipo de propulsión que usa la aeronave, es decir, a los motores. Son turbinas, en inglés "jet".
O sea, que por esta regla de tres, todas las aeronaves de compañías aéreas en España serían jets privados. Bueno, tampoco es eso...
Seguro que alguno está ya liado con todo esto, pero voy a intentar aclararlo... o liarlo más, no sé.
La palabra privado se refiere al uso que se le da a la aeronave. Las de compañías aéreas serían aviones comerciales y los otros privados, porque solo vuelan para uso exclusivo de sus propietarios.
Pero resulta que la mayoría de los jets privados de España son de uso comercial y se pueden alquilar por horas, si bien es cierto que existen algunos de uso privado. En este último caso, la aeronave no se podría comercializar. ¡Qué lío!, ¿no?.
Pues en este, es en el único en el que la denominación "jet privado" le viene como anillo al dedo. Es el caso de una aeronave ejecutiva que opera privada y exclusivamente para su propietario. Vamos, un jet privado, privado.


Por ejemplo, un avión ejecutivo, que es lo mismo que un jet privado, puede ser operado para uso comercial, o sea, para el transporte público de pasajeros, o privado, para uso de su propietario, empresa u organización. También se puede hablar, en este último caso, de avión corporativo.
Según su alcance o autonomía pueden ser de corto, medio o largo alcance. Se considera corto si su alcance máximo es de unos 2.500 km. aproximadamente, medio de entre esto y 4.500 km. y largo de ahí para arriba.
En operaciones comerciales siempre tienen que ir tripulados por dos pilotos pero en operaciones privadas, algún modelo de corto radio, permite la operación de un solo piloto.
Después, según su capacidad, pueden ser de 6, 8, 12 ó hasta un máximo de 19 plazas, que por una cuestión de costes operativos no suelen superar esta cifra. Un número de plazas superior te obligaría a contar con tripulación auxiliar a bordo (azafatos/as), además de otros requisitos operacionales.
Y para completar el crucigrama, vamos a meter un nuevo escalón, que además son los que están ahora de moda, los VLJ´s. Son los Very Light Jets, o sea, jet muy ligeros. Se trata de aviones ejecutivos más ligeros y pequeños que los de corto radio, con menos alcance pero mucho más económicos. Ideales para los tiempos que corren.
Me ha faltado hablar de los precios, una pincelada rápida; desde los 1,3 millones de dólares (el mercado de compra y venta de aviones se mueve todo en dólares, incluso en Europa) de un VLJ, hasta los 60 millones de dólares de un largo radio de última generación. Precio de alquiler por horas de vuelo desde los 1.500 € del VLJ hasta los 9.000 € del largo radio superior (Ultra Long Range en el idioma de Shakespeare).
En muchos casos, puede resultar más barato volar en un jet privado que en un avión comercial de línea aérea.
¿Qué cómo? Bueno, tampoco es cuestión de revelarlo todo aquí, ¿no?.