Frase Celebre

"No creas sólo lo que dicen tus ojos.
Sólo muestran limitaciones.
Mira con tu inteligencia, descubre lo que ya sabes
y hallarás la manera de volar". Richard Bach

martes, 30 de octubre de 2012

Los costes de un Jet Privado


¿Cuánto cuesta un jet privado?. Es la pregunta del millón. No es fácil calcular los costes, ya que tenemos que tener en cuenta muchos parámetros. De hecho el precio de adquisición no es lo más importante. Lo que más pesa son los gastos derivados de la operación, es decir, lo que cuesta cada hora de vuelo.
Hay unos gastos fijos que, independientemente de lo que vueles, tienes que cubrir, como son los salarios de los tripulantes, los cursos iniciales y de refresco, los seguros, el mantenimiento periódico, las suscripciones y boletines del fabricante, el hangar, etc.
Después están los gastos variables, donde tenemos como principal el combustible, seguido del mantenimiento, los programas de célula y motores, los handling, tasas de sobrevuelo y aterrizajes, dietas, catering, etc.
Además de todo esto, no nos podemos olvidar de la operación financiera que hayamos elegido para la compra, si es un leasing, un alquiler con opción de compra, etc. En definitiva, muchos más gastos de lo que parece.

Como decía al principio, la adquisición quizás sea lo menos importante pero empezaremos por ahí. Si hablamos de aviones nuevos, o seminuevos con menos de dos años, la horquilla está entre el millón y medio de euros (al cambio, ya que los precios están todos en dólares) de un "very light jet" a los 45 millones de un "ultra longe range".
Si nos vamos a aviones usados, el mercado es todavía más amplio, con solo 300 mil euros podemos comprar un avión ligero del año 80 por ejemplo.

Bueno, supongamos que ya hemos elegido y comprado el avión. Ahora viene lo gordo, los costes operativos. Estos serán mayores cuanto más antiguo sea el avión, ya que va a necesitar pasar por el hangar de mantenimiento con mayor frecuencia. ¿Qué ocurre? pues que muchos eligen un avión más barato para hacer un desembolso inicial menor pero al cabo del tiempo se dan cuenta que se han equivocado, porque los costes hacen inviable la operación.
Por ejemplo, un Cessna Citatión II del año 80, con un precio de adquisición de 1,2 millones de euros, puede tener un coste operativo por hora de 2.800 euros. El mismo avión del año 2009, Citation CJ2, que puede costar 4,2 millones de euros, puede estar en los 1.400 €/hora.
Si tenemos en cuenta que ambos vuelan anualmente unas 400 horas, uno estará en 1.120.000 €/año y el otro en la mitad, 560.000 €/año.
Lógicamente, la inversión inicial es mucho mayor en el avión nuevo y si tenemos en cuenta que los aviones se devalúan poco, el avión que ha costado 1,2 M € lo podemos vender pasados 5 años en 800.000 € y el de 4,2 en 3,9 M €, más o menos.


Resultado:
Cessna Citation II año 80.
En la compra y venta hemos perdido 300.000 €, más 5 años de operación a 1.120.000 €/año serían un total de 6 millones de euros.
Cessna Citation CJ2 año 2009.
En la compra y venta hemos perdido 300.000 €, al ser más nuevo se devalúa algo menos, más 5 años a 560.000 € hacen un total de 3,1 millones de euros.

Pues ahí lo tenéis, casi la mitad. Es mucho más rentable comprar un avión nuevo, aunque el desembolso inicial sea superior. Lo que realmente afecta a la cuenta de resultados son los costes de operación y estos serán más elevados cuanto más antiguo sea el avión.
Conviene aclarar que estos cálculos están hechos sin profundizar demasiado para no marear a nadie con tantas cifras, ya que ni siquiera estamos entrando en los costes de financiación, leasing, intereses, etc. pero si lo analizamos en profundidad, los costes de explotación son muy parecidos a lo expuesto.
Si estos mismos cálculos lo trasladamos a aeronaves de largo radio, todavía es mayor la diferencia, pudiéndose triplicar los costes variables de un Gulfstream V de 20 años con respecto a un G550 con dos años.
También tenemos que decir que entendemos que el que compra un avión pretende usarlo frecuentemente, porque si va a volar esporádicamente, las cuentas serían muy distintas. Probablemente incluso le salga más rentable alquilar en lugar de comprar.




Entonces, ¿cuál es la parte positiva de todo esto?
Muy sencillo, al menos para nosotros que nos dedicamos a ello. La clave está en una buena gestión, y es lo que nosotros hacemos con todas las aeronaves que sus propietarios nos confían.
Le reducimos los costes considerablemente. ¿Cómo? Negociando con seguros, gestionando el mantenimiento y los cursos de los pilotos, seleccionando las tripulaciones más cualificadas, controlando el consumo y el precio del combustible en cada vuelo, y lo más importante, comercializando el avión para terceros durante los días que su propietario no lo necesita. Con esto conseguimos mejorar la cuenta de resultados, convirtiendo lo que era un lastre económico para una empresa en una herramienta de trabajo que, no solo no le cuesta mucho, sino que además, en algunos casos hasta puede dar beneficios.




Pero claro, para hacer todo esto, tienes que saber y conocer el sector.
Si estas pensando comprar un avión, lo primero que tienes que hacer es asesorarte y rodearte de profesionales que te presente un plan de explotación para tu aeronave, y no un simple listado con aviones en venta. Para esto, no hace falta ser muy listo, lo puedes ver en las páginas especializadas que aparecen en la red.
Y cuando hablo de un profesional, no me estoy refiriendo a tu amiguete, que dice que pilota aviones, y que en sus ratos libres te coloca un jet privado, endosándose una "supercomisión" solo por intermediar. Ese, además de no entender de esto, lo único que va a hacer es venderte lo que más comisión le garantice y, después, te abandonará a tu suerte y tendrás que enfrentarte solo a la parte más importante para tu bolsillo, la operación del aparato.  Los gastos te terminarán asfixiando y, sumados a los dolores de cabeza que sufrirás con los problemas de mantenimiento, tripulaciones, normativas, etc. en poco tiempo estarás vendiendo tu avión. Para este momento, tu amigo estará en una playa de Punta Cana disfrutando de un daiquiri a tu costa.