Frase Celebre

"No creas sólo lo que dicen tus ojos.
Sólo muestran limitaciones.
Mira con tu inteligencia, descubre lo que ya sabes
y hallarás la manera de volar". Richard Bach

miércoles, 3 de abril de 2013

"Paraísos aeronáuticos"



Cada vez es menos habitual encontrar en los fuselajes de los jets privados matrículas que empiezan por VP-B de Bermudas, VP-C de Islas Caimán, V3 de Belice, P4 de Aruba o M de Isla de Man. El motivo por el cual se matricula una aeronave en uno de estos países está claro, o quizás, no tanto.

Habría que empezar por aclarar qué es un paraíso fiscal. Se trata de un territorio o Estado, que se caracteriza por aplicar un régimen tributario especialmente favorable a los ciudadanos y empresas no residentes, que se domicilien a efectos legales en el mismo. Típicamente estas ventajas consisten en una exención total o una reducción muy significativa en el pago de los principales impuestos.
La mayoría de ellos son pequeñas islas, sin apenas agricultura, ni recursos naturales, con poco turismo y sin industrias, o sea, con escasa capacidad para generar riqueza. La única manera de sobrevivir es incentivando a empresas extranjeras a que se establezcan allí y sus actividades financieras pasen por sus bancos. Es lo que se conoce como sociedades offshore.

Pero conviene dejar claro que crear una sociedad para desarrollar una actividad empresarial en un país de baja tributación no es un acto delictivo, ni está penado, ni nada por el estilo. Es simplemente, una manera de eludir impuestos.
Cosa muy distinta es que aparezca un narcotraficante y quiera abrir una cuenta secreta o numeraria y depositar ahí el dinero obtenido de la venta de droga. Esto es evasión de capitales, y por lo tanto, de impuestos. Para este individuo, sí son paraísos fiscales. En este caso, sí se está cometiendo un delito y debería estar más perseguido. Ahora bien, no podemos confundir eludir con evadir.

La gran mayoría de países de baja tributación están aplicando modificaciones a la legislación fiscal para conseguir que haya más transparencia, y muchos permiten ya el intercambio de información tributaria entre ellos.
Cuando creas una sociedad allí, necesita registrarla, nombrar administradores, presentar cuentas anuales y demostrar de dónde procede el dinero. La única ventaja es la reducción de impuestos, que en muchos casos, la tasa es cero.
Pero matricular una aeronave puede que no sea tan interesante. Estás obligado a aterrizar allí cada seis meses como mínimo, a tramitar toda la documentación y a mantener una estructura que, por pequeña que sea, tiene un coste. Y todo esto, únicamente para ahorrarte algunos impuestos, cosa que además, no te debería preocupar demasiado, ya que no vas a obtener nunca grandes beneficios de tu jet privado. 

Pero no nos engañemos, en muchos casos, el que decide mover su avión a una isla en el Caribe es porque no está siendo bien tratado en su país. Y no tiene nada que ver con los impuestos, sino con la burocracia y la clase política. No puede ser que en España para abrir una compañía de aviación ejecutiva necesites más de un año de papeleos. Eso sin contar con que los requisitos son infumables, las condiciones de juzgado de guardia y las tasas desorbitadas. Se supone que estamos aplicando una normativa europea, las EU-OPS 1, y que es igual en todos los países de la Comunidad, pues no. Y para muestra un botón, la principal empresa de aviación ejecutiva del mundo, Net Jets, perteneciente al grupo Berkshire Hathaway, del famoso Warren Buffett, tiene abanderados todos sus aviones de la flota europea en Portugal. Nada menos que 150 aeronaves, más que en toda España. ¿Por qué no tiene Buffett sus aviones en Bahamas? Porque no hay un ahorro considerable de impuestos y además, en Portugal lo tratan muy bien.


Pongamos un ejemplo, ¿cuánto ingresaría el estado español, a través del Ministerio de Fomento, si esas aeronaves estuviesen matriculadas aquí? ¿Y si le cediésemos el aeropuerto de Ciudad Real o el de Castellón, (regalado, "de gratis") como base operativa para sus aviones a cambio de que lo mantuviese operativo y matriculase todos sus aviones en España? Un único requisito, el personal de vuelo y de tierra tiene que ser español. Solo pilotos, necesitarían en torno a 1.000 y azafatas unas 500. Mas mecánicos, auxiliares, personal de catering, handling, entrenamiento de tripulación, etc. Entre empleos directos e indirectos, hablamos de más de 5.000. Esto se llama gestionar, y para eso necesitamos gente que sepa hacerlo. 

La diferencia entre tener una empresa en Gibraltar o en España es que allí te dicen a lo que te tienes que atener, aquí no lo sabes. Allí te dicen cuánto vas a pagar, aquí no lo sabes. Allí te dicen cuánto tarda, aquí no lo sabes. Allí te molestan lo menos posible, aquí todos los días y al final, allí no pagas apenas impuestos... Bueno, aquí tampoco, porque al cierre de cuentas, o lo has compensado con pérdidas, o lo has reinvertido, o lo donas a tu propia fundación y te lo desgravas. O mejor todavía, lo escondes y esperas a una amnistía fiscal. Y es que España, para algunos, también es un paraíso fiscal.

Ahora los empresarios no van buscando paraísos fiscales, quieren "paraísos burocráticos", donde se les moleste lo menos posible con el papeleo y las gilipolleces. En los que se les permita desarrollar su actividad empresarial para poder sacar el máximo rendimiento a sus recursos y que sus empresas experimenten el mayor crecimiento posible en el menor TIEMPO. Esta es la palabra clave para un empresario, el tiempo. Lo más valorado, lo más importante. De hecho, se compran un jet privado para ahorrarlo, no para malgastarlo en despachos públicos atendidos por incompetentes.
Portugal, Malta, San Marino o Austria son algunos de estos nuevos "paraísos aeronáuticos".