Frase Celebre

"No creas sólo lo que dicen tus ojos.
Sólo muestran limitaciones.
Mira con tu inteligencia, descubre lo que ya sabes
y hallarás la manera de volar". Richard Bach

miércoles, 21 de mayo de 2014

¿Quién está a los mandos de su Jet Privado?





El hecho de tener un jet privado no te libra de la crisis. De hecho, los propietarios, en su inmensa mayoría grandes empresarios, han visto mermada, en algunos casos drásticamente, sus cuentas de resultados, lo que le ha llevado a tener que meter la tijera también al avión. Pero cuando se habla de recortar en éste hay que tener mano de sastre, de lo contrario el trasquilado te puede salir caro.
Cuando lo compraron, les preocupaba muchísimo la altura del pelo de la moqueta, el acabado de los sanitarios del baño o la procedencia de la vaca que donaría su piel para los asientos. Pero ahora que llega la crisis, a esos detalles que encarecieron el avión en varios millones de euros, no es fácil aplicarles un recorte, en cambio, al salario de la tripulación sí. Muchos de ellos, con muy buen criterio, deciden no escatimar en gastos de mantenimiento por su propia seguridad y la de su familia. El avión debe estar en perfectas condiciones de vuelo. Pero, ¿qué pasa con el que maneja la máquina? El piloto es el verdadero protector del pasajero, el que realmente lo va a sacar de cualquier problema. En caso de una emergencia, no va a ser la aeronave, ni el mantenimiento, ni la moqueta, ni la piel de los asientos, sino el piloto el que les ponga en el suelo sanos y salvos. Por eso es sorprendente ver cómo están despidiendolos para contratar a otros "más baratos". Algunos propietarios, personas que se mueven en las altas esferas de los negocios a nivel mundial, que presiden empresas del IBEX35, que se codean con jefes de estado y políticos del más alto nivel internacional, o incluso algunos que dirigen, de alguna manera, el rumbo de la actividad económica de un país, pueden tener a los mandos de su jet privado a pilotos sin la adecuada experiencia.


Es algo con lo que me estoy encontrando últimamente y que me preocupa. Cuando alguien me encarga la compra de un avión, me envía una lista de exigencias de 30 ó 40 puntos, pero en la mayoría de los casos no aparece como algo prioritario la cualificación de la tripulación.
Tienen todo un equipo de personas para la protección de sus propiedades y para su escolta personal, han instalado el último sistema de seguridad en sus casas y coches, gastan fortunas en detectives y en vigilancia, y me parece bien. Es su dinero, lo pueden gastar en lo que les apetezca. Se sienten inseguros, sus motivos tendrán, si pueden combatir esa sensación reforzando su entorno, estupendo. Pero, que luego termine contratando a un piloto, sin apenas experiencia sólo por sus pretensiones económicas, para que sea el que comande su avión y vele por su seguridad y la de los suyos, me parece de una torpeza enorme.
Otros lo eligen porque alguien se lo recomendó, o porque es hijo del primo de su compañero de golf de los domingos, o porque forma parte del acuerdo de compra y venta de la aeronave, en fin, aberraciones.
Y no crean que me ha subido la fiebre y estoy delirando. Lo que estoy contando lo estoy viendo aquí, en la Costa del Sol. Algún poderoso propietario de una de las mansiones de La Zagaleta y algún otro de Sotogrande lo está experimentando en sus carnes. Tienen a los mandos de su avión a pilotos con muchas deficiencias, pero sin enterarse, claro.
Es muy reciente el caso de la compra de un jet privado, por cierto, en un estado lamentable (todo hay que decirlo), al que no sólo se la han colado en la operación de compra, sino que el piloto elegido para comandar la aeronave resulta tener experiencia cero en el tipo.
Bueno, tampoco es tan difícil, a golpe de bolígrafo se puede engordar un curriculum y cargarlo de horas de vuelo inventadas. Al fin y al cabo, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea no mira esas cosas. Para qué, si al final la responsabilidad y la culpa en caso de un accidente siempre va a ser del piloto. Pero ahí está el tío, al mando de un jet privado, que ni siquiera sabe manejar y aparentando ser un "supercomandante".
Esta escalada de despropósitos y estupideces alcanza su punto más álgido, precisamente, en la figura del propio piloto, quien siendo perfectamente consciente del riesgo que corre, y sin dudar un segundo de su limitación, se pone a los mandos mientras el pasajero, detrás, disfruta del champán rosado ignorando su suerte.


Un jet privado es muy caro, y un piloto experto también. Si yo fuese propietario de un avión y la crisis me pusiera en la tesitura de elegir entre quitarle uno de los dos motores al avión o volar con un comandante inexperto, si dudarlo un segundo, elegiría volar con un solo motor.
Me decía un instructor de vuelo que volar un avión es muy fácil, lo dificil es hacerlo con dignidad.