Frase Celebre

"No creas sólo lo que dicen tus ojos.
Sólo muestran limitaciones.
Mira con tu inteligencia, descubre lo que ya sabes
y hallarás la manera de volar". Richard Bach

lunes, 2 de noviembre de 2015

Otra vez el avión




Pues sí, todo parece indicar que el accidente del Airbus A321 de Metrojet ha sido provocado por un artefacto a bordo. Otra vez vuelven a elegir el avión como arma de destrucción masiva.
Y ahora empiezan las conjeturas. Primero, los rusos no quieren reconocer que les han colado una bomba en el avión para evitar que la opinión pública se les eche encima por meter a Rusia en este jaleo. Supongo que tampoco querrán mostrar su vulnerabilidad ante el enemigo al que llevan semanas bombardeando.
Por otro lado, está el fabricante del avión que lleva una malísima racha de accidentes con sus aeronaves, afectando seriamente las ventas. Éste quiere, por todos los medios, que el culpable de esta catástrofe sea cualquiera menos sus máquinas, su ingeniería o su tecnología.
Después está el eterno enemigo de los rusos: Obama, que señala con el dedo a Putín diciéndole: -¿Ves lo que has conseguido por actuar por tu cuenta?
La prensa, por otro lado, que necesitan vender su producto empiezan a rascar en asuntos de seguridad en los aeropuertos: falta de control, vulnerabilidad, "no estamos seguros", "qué está fallando", etc.
Y por último, los terroristas, que se apuntan el tanto, de momento, aunque ni siquiera puedan demostrar la autoría.
Y de las víctimas, de las 224 personas que han perdido la vida en este avión, nadie dice nada. No importan ni mediática, ni política, ni comercialmente.
 

Posiblemente haya sido un artefacto introducido en el avión por un terrorista, pero no tiene por qué ser una maleta con una bomba dentro. Es decir, no fallan los escáneres que rastrean todo el equipaje que embarcan en el avión. Ni los funcionarios que las chequean. Ni siquiera el protocolo de seguridad establecido por la OACI o por el organismo estatal correspondiente.
Se puede introducir un paquete en un avión de muchas maneras, y la persona que está dispuesta a hacer daño tiene mucha más imaginación de la que podamos tener nosostros. Posiblemente, esa bomba no haya sido detectada por los controles de equipaje simple y llanamente porque no ha pasado por ahí. Ha sido colocada en la aeronave directamente por alguien que ha podido tener acceso al aparato en algún momento. En seguridad, el 100% es una utopía, no existe.
A raiz del los atentados del 11S, se reforzaron las puertas de las cabinas de los aviones para que no pudieran abrirse fácilmente y se cambiaron los protocolos de seguridad de las compañías para el acceso de los auxiliares de vuelo o de los pasajeros a las mismas. Pero eso ellos lo saben. Por lo tanto, hay muy poca probabilidad de que el próximo atentado sea con este mismo procedimiento. Ya empiezan a maquinar otras fórmulas.


Ahora, tras este atentado, posiblemente se reforzarán los controles de seguridad en todos los aeropuertos y se revisaran las maletas con métodos más precisos para no dejar pasar ningún paquete sospechoso. Se instalarán máquinas más sofisticadas donde alguna empresa de fabricación de estos productos se pondrá las botas y se cambiarán los protocolos de actuación. Por lo tanto, en lugar de tener que estar dos horas antes del embarque, habrá que estar tres o cuatro. La mitad de los artículos que hasta el momento se permiten a bordo pasarán a estar prohibidos y los arcos de seguridad de los aeropuertos parecerá la pasarela de un desfile de ropa interior. Aquí será Victoria´s Secret la que triunfe.
¿Y qué conseguirán con eso? Dar más por culo si cabe al usuario, al pasajero. 
Porque el terrorista ve las noticias igual que nosotros, y sabe que por esa vía ya no va a pasar más. Así que empezará a desarrollar un sistema para manejar el avión por control remoto y conseguir estrellarlo, por ejemplo.
Va a ser muy difícil acabar con ellos, y más cuando algunos países no solo lo han permitido, si no incluso financiado. Ahora, cada vez que un integrista radical se mea fuera del tiesto y atenta donde no es, ponen el grito en el cielo y se apresuran a destruir su propio invento. Es como domesticar a un león. Te obedecerá, pero nunca estarás seguro de que un día no se vuelva contra ti y te devore.